José Bretón, condenado a 40 años por el doble asesinato de sus hijos en 2011, ha confesado por primera vez que los mató. Lo hace en el libro «El odio», de Luisgé Martín, donde reconoce que lo hizo por venganza hacia su mujer, Ruth, debido a que no podía soportar que los menores se fuesen a criar con la familia de ella.
Bretón, tal y como adelanta El Confidencial, aprovechó que los niños iban a pasar unos días con él y les llevó a la finca, ‘Las Quemadillas’, en Córdoba, y cuenta con terrible frialdad que «fuí a despertarlos, pero cuando llegué a la cama mi hijo José ya estaba despierto y me echó los brazos para que lo cogiera. Al hacerlo pensé: ‘Vaya tela que sea hoy el último que te vea'».
El condenado también asegura que, a partir de ese momento, no recuerda «nada más»: «Yo estaba ido. Solo pensaba en que todo acabara», cuenta.
De igual modo, tras dormir a los pequeños con somníferos, se muestra «seguro» de que no sufrieron.
«Disolví las pastillas machacadas en agua con azúcar (…). Antes de poner los cuerpos en el fuego comprobé que no respiraban, estaban ya muertos (…). Confiaron en mí. No hubo miedo, ni dolor, ni ningún tipo de sufrimiento», relata dicho libro según recoge el citado digital.










