La presidenta de la Diputación de Cádiz, Almudena Martínez, ha visitado este lunes el municipio de Ubrique, una de las localidades más afectadas por la sucesión de borrascas que azota a la provincia, para conocer de primera mano los daños provocados por el temporal y coordinar la respuesta institucional. Durante la visita, la presidenta ha asegurado que “ningún municipio se va a quedar atrás” y ha reiterado el compromiso de las administraciones públicas para ofrecer una respuesta eficaz y coordinada.
Acompañada por el alcalde de Ubrique, Mario Casillas, Martínez ha recorrido varias zonas especialmente dañadas, como la Guardería La Esperanza, ubicada junto al cauce del río Ubrique; el entorno de la plaza de toros, cuyo suelo ha quedado impracticable; la carretera provincial CA-8105, en el puente de los Cuatro Ojos, que permanece cortada al tráfico; y la confluencia de las calles San Martín y Torre, donde se han realizado trabajos de encauzamiento de escorrentías para aliviar la presión sobre la red pública.
En la visita también han participado los diputados provinciales de Cooperación y Asistencia a Municipios, Javier Bello y Antonio Aragón, así como personal técnico del Servicio de Asistencia a Municipios (SAM), con arquitectos y aparejadores desplazados desde Villamartín. La presidenta ha destacado que la Diputación ya ha activado contratos de emergencia y que, una vez superada la fase más crítica, se realizará una evaluación detallada de los daños para determinar las necesidades de cada ayuntamiento.
Martínez ha subrayado la importancia de la colaboración y la lealtad institucional, especialmente en las comarcas de la Sierra y el Campo de Gibraltar, y ha señalado que la prioridad en estos momentos es “garantizar la seguridad de la ciudadanía”. Asimismo, ha agradecido el trabajo de los ayuntamientos y ha felicitado a la población por su comportamiento ejemplar ante la situación de emergencia.
Por su parte, el alcalde de Ubrique ha valorado positivamente la cooperación entre administraciones desde el primer momento y ha explicado que los esfuerzos actuales se centran en canalizar el caudal de agua procedente de municipios como Grazalema o Villaluenga, con el objetivo de reducir la presión sobre el casco urbano.
En el ámbito de la asistencia técnica y jurídica, la Diputación va a reforzar los equipos del SAM para redactar los proyectos necesarios para la restitución de infraestructuras y servicios públicos dañados. Este apoyo se extenderá también a cuestiones jurídicas y económicas, con especial atención a los municipios cuyas instalaciones administrativas hayan sufrido desperfectos.
Además, la institución provincial mantiene una atención especial a los colectivos más vulnerables. Cinco hoteles de la red Tugasa han acogido a personas desalojadas en municipios como Grazalema, Olvera, Setenil y Vejer, mientras que las residencias de mayores de la Diputación albergan temporalmente a usuarios del Residencial Lago de Arcos.










