Jerez recupera su emblemático Festival Internacional de Títeres con una edición renovada, que se celebrará del 18 al 23 de noviembre.
El XXVIII Festival Internacional de Títeres, renacido bajo el nombre de ‘Títerejé’, un certamen que vuelve a la programación cultural local “con un impulso renovado y una clara vocación de futuro”, tal y como destacó el delegado de Cultura, Grandes Eventos, Patrimonio Histórico y Capitalidad Europea de la Cultura, Francisco Zurita, durante la presentación del avance del programa.
El festival desplegará su actividad en numerosos espacios de la ciudad, incluidos Mesas de Asta y Los Albarizones, llevando así esta propuesta cultural más allá del casco urbano y reforzando la idea de que la cultura debe llegar a todos los rincones del término municipal. “Esta cita también se abre a nuestras barriadas rurales, reflejando el espíritu de la candidatura de Jerez a Capital Europea de la Cultura 2031”, señaló Zurita.
La programación incluirá espectáculos gratuitos dirigidos a todos los públicos, desde funciones infantiles y familiares hasta propuestas pensadas para adultos e incluso representaciones especialmente creadas para bebés. Uno de los puntos neurálgicos de esta edición será el Teatro de La Gotera de Lazotea, nuevo espacio escénico en la calle Molino de Viento, que servirá como sede de varias representaciones, talleres formativos y encuentros profesionales.
Los representantes de La Gotera de Lazotea, Juan Manuel Benito y Diego Sánchez, avanzaron parte del programa, que comenzará con funciones en las barriadas los días 18 y 19, para continuar desde el día 20 con actividades en el centro de la ciudad. También anunciaron eventos paralelos como la presentación de un estudio sobre la revista Fantoche, referente en el ámbito de los títeres.
Uno de los elementos más destacados de esta edición es su cartel, diseñado por el ilustrador Raúl Guridi, que reivindica “la magia de la sencillez” propia del teatro de títeres: objetos cotidianos capaces de transformarse en personajes llenos de vida, una filosofía que conecta, además, con la tradición artesanal y con paralelismos estéticos del patrimonio arqueológico jerezano.
El festival incorporará este año una iniciativa conjunta con la Delegación de Comercio y la asociación Acoje, gracias a la cual los comerciantes del centro decorarán sus escaparates con motivos titiriteros, extendiendo la esencia del evento al tejido comercial de la ciudad.










