Jerez fija del 21 de noviembre al 25 de diciembre el periodo para la celebración de las Zambombas. Entre las principales novedades de este año figura la creación de un Concurso de Zambombas que premiará el respeto a las formas tradicionales, la autenticidad y la ambientación navideña.
El Gobierno local ha anunciado además un refuerzo de los servicios de limpieza y seguridad, así como la extensión de la fiesta a los barrios con el fin de descongestionar el centro histórico. La Plaza de Belén se consolidará como uno de los principales escenarios, en línea con la estrategia municipal de potenciar este espacio como ya se hiciera durante la pasada Fiesta de la Bulería.
El teniente de alcaldesa de Servicios Públicos, Jaime Espinar, ha avanzado que se pondrá en marcha un sistema de limpieza ininterrumpida nocturna en el centro, apoyado por la Policía Local, además de la instalación de islas de contenedores serigrafiados y un mayor número de baños públicos.
En materia de seguridad, el teniente de alcaldesa Ignacio Martínez ha anunciado la incorporación de la Unidad de Drones, nuevos efectivos de movilidad, voluntarios de Protección Civil y cámaras de vigilancia en las principales calles del centro.
El Bando distingue entre las zambombas que necesitan autorización municipal y las que no. Quedan exentas de autorización aquellas de carácter familiar o privado, las organizadas en centros de barrio dentro de programas municipales, las celebradas en discotecas o teatros con licencia, y las que tengan lugar en bares y restaurantes como celebraciones participativas. Por el contrario, necesitarán permiso las que incluyan actuaciones artísticas, las que se celebren en sedes de asociaciones, empresas u otras entidades, y las que ocupen la vía pública.
El Ayuntamiento subraya que el objetivo de este marco normativo es garantizar el equilibrio entre la tradición y el descanso vecinal, consolidando a la Zambomba jerezana como una de las expresiones culturales y turísticas más singulares de Andalucía.










